La Envidia es un gusanito
que puede ser MALIGNO o BENIGNO. Este llegó a Cuba con los primeros colonizadores convirtiéndose en Patrimonio Nacional tanto
de Cuba como de España.
La ENVIDIA BENIGNA o POSITIVA
es la que hizo de La Habana una de las ciudades más bellas del Mundo, ya que los habaneros construían sus viviendas tratando
de impresionar a sus vecinos y hoy en día a pesar de que la mayoría de sus edificios están con muletas, estos son verdaderas
joyas arquitectónicas.
Esta envidia benigna hace
que los cubanos quieran rodar los mejores coches, lucir las mejores prendas de vestir y llevar colgados del cuello una buena
cantidad de cadenas de oro con grandes San Lázaros o Virgen de La Caridad Del Cobre, etc. Quiero aclarar que esa cursilería
Gracias a Dios no es de todos los cubanos y que a su vez esa forma de mostrar riqueza o dar envidia no es dañina, sólo ridícula.
Basta con haber llegado
recién al exilio para enseguida sacar un teléfono móvil y si van a Cuba de visita llevarlo aunque esté desconectado. Esa es
una forma de hacer creer que hemos triunfado en la tierra prometida.
La envidia sana o benigna
nos ayuda a superarnos y a ser mejores en todo pues siempre miramos al que triunfó y tratamos de imitarlo.
Esta envidia positiva hace
que muchos crean que somos la inmigración con mayor poder económico y político en tan poco tiempo.
La
otra ENVIDIA o la MALIGNA es la que hacia que tu vecino te denunciase a la policía si olía que estabas friendo unas masitas
de puerco o tostando café, si llegabas con un paquete a tu hogar o si conseguías un saco de cemento para arreglar alguna gotera
o unas maderas para hacer una barbacoa pues la familia crecía y no tenían donde vivir.
Es la envidia que hace que
muchos prefieran que se les caiga la casa antes de ver a su ex-vecino llegar con unos dólares y poner una fábrica de tejas
y de esa forma poder arreglar su vivienda. La envidia maligna se vio en las grandes Tiendas por Departamentos que elegantemente
lucía La Habana cuando muchas dependientes se alegraban al ver sus clientas adineradas como perdían sus negocios y tenían
que emigrar al exilio sin poderse llevar ni una joya recuerdo de familia.
La alegría del pueblo disfrutando
las confiscaciones de los negocios.
Era motivo de júbilo ver
como hasta el pobre gallego trabajador amolador de tijeras perdía su carrito.
Pero esa envidia negativa
sólo arrastra negatividad y el resultado es palpable.
Esa misma envidia hizo que
Cristóbal Colón regresara encadenado a España...
J.R.M..........Diciembre, 2000
...aquí algún día pondré algo, por ahora nada.
El buen dibujo, la buena tecnica, el dominio de los colores, todo eso es MECANICA ..................
el ARTE es CREACION....................J.R.M.